“Nuestra empresa se encarga de proveer al mercado empresarial de personal operativo y técnico con mucha eficiencia utilizando técnicas de reclutamiento basadas en redes sociales”

 Oswaldo Otoya Trelles – Consultor Internacional en Recursos Humanos

 

La mayoría de head hunters latinoamericanos ha orientado sus actividades al reclutamiento y selección de personal profesional porque consideran que es un proceso menos costoso en términos de inversión y que reditúa mejor en términos de beneficios económicos. No les falta razón en el sentido de las dificultades para atraer personal operativo y poder realizar una buena selección además de los altos niveles de rotación de este segmento de la fuerza laboral. Sin embargo por la naturaleza de sus actividades, existen muchas industrias que requieren un gran número de personal operativo técnico y no calificado para desarrollar con éxito sus actividades.

En nuestros países aún hay un gran grupo de personas que tienen una mínima capacitación y en otros casos una capacitación técnica que está disponible para incorporarse a la fuerza laboral pero que no puede acceder por falta de un sistema que le permita aplicar a estas plazas disponibles. En ese sentido, al carecer de un curriculum vitaetradicional o referencias profesionales escritas por sus superiores que den fe de su experiencia laboral, estos candidatos a veces se pierden en el anonimato y no son captados por la oferta existente de puestos de trabajo.

Es en ese contexto que un grupo de expertos en recursos humanos ha descubierto la importancia de las redes sociales para procesos de reclutamiento y selección de personal operativo. En otras palabras hay que dirigirse a los centros de referencia ubicados al interior de los distritos donde se encuentra esta población. ¿Qué mejor forma de anunciar plazas disponibles que en el despacho parroquial de la zona, en un club de madres o en una sala habilitada con apoyo de la autoridad municipal? ¿Qué mejor referencia que la del líder espiritual de la comunidad, el profesor del colegio fiscal del barrio o simplemente el entrenador de fútbol del equipo juvenil?

Existe un conjunto de organizaciones formales y no formales que constituyen el tejido social de una comunidad, que de ser identificados, pueden servir como base para diferentes proyectos y uno de ellos, sin duda,  la posibilidad de acceder a mano de obra operativa. Esto trae un beneficio muy grande para la comunidad porque brinda la posibilidad a un gran grupo de personas de aplicar a una plaza laboral.

Debemos mencionar que en este segmento de mercado laboral existe mucha rotación y algunos operadores laborales han encontrado una oportunidad de negocio en esa necesidad de las empresas industriales por contar con personal operativo. Por ejemplo, no es raro que en el sector construcción algunos maestros de obra hayan formado su propia cuadrilla de operarios y al mismo estilo de un técnico de fútbol que ofrece su servicio incluyendo su propio comando técnico, estos maestros de obra sean contratados con su equipo completo de obreros.

La captación de personal operativo tampoco escapa hoy en día al uso de la tecnología y muchas iniciativas de convocatorias utilizando las redes sociales digitales han empezado a mostrar buenos resultados. Las comunidades físicas también se están trasladando al mundo virtual y los grupos de migrantes de Piura, Huancayo y Cuzco que tienen su comunidad de residentes en Lima al divulgar sus actividades en Facebook por ejemplo, cuentan con una buena plataforma para anunciar plazas laborales de este tipo.

Las personas somos seres sociales y necesitamos crear comunidades que nos permitan desarrollarnos, esas comunidades producen lazos entre las personas. Si esos lazos y ese tejido social son bien entendidos pueden convertirse en el eslabón de una estructura eficiente de reclutamiento y selección de personal operativo que permita a las empresas industriales cubrir sus requerimientos pero también proveer de plazas laborales a la población.